martes, 18 de enero de 2011

Letras que saben partirme el alma II

Si a veces hablo de ti
no pienses que aún te quiero
es sólo porque recuerdo
lo que contigo sufrí.

Si a veces hablo de ti
o ves que brillan mis ojos
no creas que estan llorosos
es que mi risa es así.

Que cuando lloro por ti
ni las estrellas lo saben
yo lloro cuando no hay nadie
que te lo pueda decir.
Que cuando yo pienso en ti
lo hago tan para adentro
que ni mi piel sabe cierto
que muero pensando en ti.
Que no, que no, que no, que no,
que nunca podrás saber
si todavía te quiero
o te dejé de querer.

Que no, que no, que no, que no,
que nunca podrás saber
si todavía te quiero
o te dejé de quere
que cuando lloro por ti
lo hago siempre en silencio.
Si a veces hablo....

Si a veces hablo...

Que cuando lloro...

Soy mi crítica.

En caída libre, asomándoseme el suelo cada vez más inminente. Solo inevitable. Todo aquello que no quise ver escondiéndome tras los ojos ciegos del amor. La inútil esperanza de lograr un cambio.
Creer, querer creer, no poder más cosa que creer.
Pero alguien ya tenía hechos los planes; planes que no me incluían y por más estruendo que pudiera provocar en su arreglada vida; por más terremoto que quise ser, no había forma de desarmar tal sociedad. Ya tenía pensada su vida, yo no hubiera conseguido nada por más empeño que intentara. Siempre sólo me restó acomodarme. NO hubo más lugar para mi que sumarme y ser parte de una historia y decisiones de otros dos. que seguro habrán tenido sus tiempos y contratiempos, pero lo suficiente para cerrar su trato, pensar sus vidas.
No me debo la angustia, está bien que no haya querido para mi una vida pensada por otros. No hubiera sido justo. Sin embargo no puedo consolarme con saber que fui un capítulo más; de este lado alguien sintió, se ilusionó, creyó y asi cayó.
El por qué me dejé engañar por éste ridíclo estereotipo social de formar la pareja feliz, de querer ser alguien que nunca había siquiera imaginado; es una respuesta que no creo tener. Tal vez sea el empujón que confirme la afirmación de mi. Yo quería ser sola. Quería ser mi propio orgullo, mi admiración y mi absoluta consecuencia. Yo me quería.
Y en lugar de eso, acá estoy. cayendo (me). sintiendo toda la realidad pesada en mi espalda. recriminando y acusando (me). no aceptando el resultado previsible y que ya estaba decidido desde el primer principio.
Me cala el tímpano el recuerdo: "_lo que digo, lo hago."
Y cómo..!!¿?

lunes, 17 de enero de 2011

Cerrando Noches

la frutilla del postre en una velada de reflexiones y confesiones sobre miedos, confusión e incertidumbre de nuestro pasado, presente y un destino que nos persigue sin calambres.

Es que ya llevo tiempo en el vació más perverso,
que ya sé demasiado, que desafío al universo.
Estoy perdido y parado en un lugar inmenso
y que otra vez me encuentro allí cada vez que lo pienso.
Llorándole, llorándole, debajo del agua.
Llorándole, llorándole .. mi mundo se acaba.
Llorándole, llorándole .. debajo del agua.
Algunos le decían salto del agua,
algunos le decían salto del agua.
Es que ando por ahí luchando con los mares,
que pa qué salir corriendo si no sé que haré cuando me pare.
Es que siento que me ahogo en todos los lugares
y ahora dime por qué lloro y mis lágrimas no salen.
Llorándole, llorándole .. debajo del agua.
Algunos le decían ..(todos los besos que le daban) ...

domingo, 16 de enero de 2011

TARDE

Justamente ahora irrumpes en mi vida
Con tu cuerpo exacto y ojos de asesina
Tarde como siempre
Nos llega la fortuna

Tú ibas con él
Yo iba con ella
Jugando a ser felices por desesperados
Por no aguardar los sueños
Por miedo a quedar solos

Pero llegamos tarde
Te vi y me viste
Nos reconocimos en seguida
Pero tarde maldita sea la hora
Que encontré lo que soñé
Tarde....

Tanto soñarte y extrañarte sin tenerte
Tanto invertarte
Tanto buscarte por las calles como un loco
Sin encontrarte
Ahi va uno de tonto
Por desesperado
Confundiendo amor con compañia
{...Y ese miedo idiota de verte viejo y sin pareja
Te hace escoger con la cabeza
Lo que es del corazón
Y no tengo nada contra ellos
La rabia es contra el tiempo
Por ponerte junto a mi
Tarde...}

Ganas de huir
De no verte ni la sombra
De pensar que esto fue un sueño o una pesadilla
Que nunca apareciste
Que nunca has existido

Que ganas de besarte
De coincidir contigo
De acercarme un poco y amarrarte en un abrazo
De mirarte a los ojos
Y decirte bienvenida

Pero llegamos tarde
Te vi
Me viste
Nos reconocimos enseguida pero tarde
Quizás en otras vidas
Quizás en otras muertes...

Que ganas de rozarte
Que ganas de tocarte
De acercarme a ti golpearte con un beso
De fugarnos para siempre
Sin daños a terceros

sábado, 15 de enero de 2011

200.

Llevar la cuenta de cuantas veces me acomodé en este estado anímico y traté de ponerle palabras a las sensaciones mas indecibles y certeras por las que navegó mi cabeza, me da la ventaja de tener al alcance de mi mano una estadística de la No-felicidad de mi corta existencia. Si promediamos que por cada escrito se corresponden un día de procesamiento previo de la angustia y uno posterior de apaciguamiento (sólo si, promediamos), podemos concluir con el respaldo de las ciencias duras y exactas, que oscilé entre tristeza, enojo, desgano, resignación, confusión y odio las 2/3 partes de los días en los últimos 3 años.
Es un número extraño, sobre todo porque quién me ve, es probable que piense de mi, un ser feliz. No es para menos, me fue duro el trabajo de tallar determinada imagen de mi; me siento más a gusto con que recuerden a mi de esa manera y no a ésta mi. Y es por egoísmo puro, este mi, es sólo para mi. y no ando ganas ni ahora ni antes de compartirlo con nadie. Quizás algunos hayan tenido (para mi el honor, para ellos la desgracia) de verme a mi alguna vez.
Entrando en las profundidades de mi, es como si lograran encontrarme aquellos poemas, prosas, canciones, textos en general, que han sido escritos para mi en alguna época, por más remota. Y vuelven a rechinar nombres que supieron estar callados en mi memoria, Kundera me clava una espada por la espalda, una espada que le dió Murakami, insitado por el eterno acechador Boris Vian. Me caen de los balcones escritos de Artaud, de Cortázar, de Rimbaud, hasta el pelotudo de García Marquez me grita: "100 años de soledad, 100 años de soledad!!". Parece a propósito.
y al final se, que si no estoy loca, si no soy una de esas portadoras de locuras de las cuales ya no se vuelve, si aún puedo vivir con la concientización misma del sentido, este poder vivir sabiendo qué es el tacto, soportando el olor de los olores, con la constante marquesina, el tren imparable de vagones sinfines que atraviesa mi cerebro, si este cerebro no explota, ni se conmueve al saber que está sólo y sin un corazón.. sé y le doy el crédito por este resto de cordura, a mi escasa memoria.

jueves, 13 de enero de 2011

Hoy me siento escrita para este poema.

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.

¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: «qué calor hace», «dame agua», «¿sabes manejar?», «se hizo de noche»... Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho «ya es tarde», y tú sabías que decía «te quiero»).

Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.

Jaime Sabines.

martes, 11 de enero de 2011

Sincericidio a pleno

porque no tuve los huevos suficientes para bancar tamaña historia,
porque no tengo una mente que me deje olvidar detalles del pasado,
porque no tengo un corazon capaz de perdonar,
porque no tengo claro qué quiero para el resto de mi vida,
porque pretendo ser protagonista de mi,
porque no soy lo necesariamente buena,
porque busqué lo que no era,
porque creí demasiado en la utopía del amor,
porque no tengo los pies en este mundo de terricolas,
porque lo intenté,
porque dejé que la revancha me ganara,
porque no pude mantener una decisión que ya había tomado otras veces,

la única forma de alejarme por completo de todo,

...fue hacer que me odiaras.

hecho.