preguntá, preguntá, preguntá...
martes, 24 de abril de 2012
Preguntá, preguntá, preguntá...
aún cuando sea una simple retórica. aún cuando debieras estar feliz. aún cuando no quieras creer la realidad. aún cuando la excitación del momento ceda paso a tu verdad. aún cuando no tengas a quién. aún cuando todo termine en una lágrima.
lunes, 23 de abril de 2012
Géneros
Qué pasa con los personajes secundarios en la última hoja de cada libro es algo que me pregunto desde chica. Lo mismo que en las películas; porque parece que murieran todos y cada uno, o bien desaparecen o surge un viaje improvisto, salvo en los protagonistas claro. Se dirán los escritores que tal vez no importan. Que sólo eran el relleno y los contratiempos de otra historia principal. Seguramente. Ahora yo, siempre dudé de ese escepticismo emocional con que los describen. Si los analizo mejor, son los personajes que siempre aceptan hasta las más injusta de las desgracias, son invenciones de alguien que opina que su rol de extra no merece sentimientos. Es lo que nos enseñan en la vida misma, que reflejo! el de al lado no tiene sentimientos, al menos ninguno que amerite más que una página o escena. En cada final feliz, estarán nada más que los protagonistas.
Supongo que el problema está en no reconocer el papel que nos toca en cada historia. O peor aún, caer en las mentiras de un director que se va en falsas promesas para cumplir con las necesidades de su propia obra, eso pasa con la ingenuidad de la primera audición.
Hace poco terminé de leer un libro del que ya me habían contado el final varias veces, me tomó tiempo lógicamente, porque cuando uno conoce de antemano la forma en que termina es natural que postergue ese momento. Pero al fin lo pude terminar. Demás está decir que no hubo sorpresas en la última página, fue tal como lo predijeron. Lo importante es que me detuve unos momentos a pensar la historia, al principio me parecía una novela de amor, la trama lo fue llevando a convertirse en un thriller asombroso, pero la repetición de varias escenas y la extensión hicieron que casi al final no fuera más que una historia de terror malísima apenas soportable por falta de sorpresa, llegó a aburrir en varias ocasiones al lector; así de enroscada y fastidiosa quise dejar de leer, sin embargo de repente todo se aclaró y la historia se mostró tal como era: una gran comedia estúpida, en donde todos los personajes parecen y se creen protagonistas y se van peleando por lograr el final feliz de la última página, cada uno saca armas y herramientas impensables, mete a más personajes en el medio de la trama, intenta matar a cuantos puede para eliminar la competencia, ninguno de ellos piensa siquiera que los otros personajes puedan sentir alguna cosa, no hay sueños más que los propios, no hay deseos ni esperanzas de los demás, mucho menos hay conciencia del dolor ajeno y no se conocen las palabras respeto y compasión.
Hoy lo tengo en la repisa archivando polvo, y cuando lo veo cada más lejos en el tiempo pienso que pudo haber sido un libro de los que se dicen de "autoayuda", de esos bien mierderos que sólo están rellenos de frases hechas y de historias de alguien más, esos libros que jamás quisieras volver a tocar, esas historias que en verdad terminan siendo de alguien más y que nunca nos tuvieron como protagonistas.
Ese libro que no quemo ni entierro para recordar que nunca más me presto a semejante porquería.
Supongo que el problema está en no reconocer el papel que nos toca en cada historia. O peor aún, caer en las mentiras de un director que se va en falsas promesas para cumplir con las necesidades de su propia obra, eso pasa con la ingenuidad de la primera audición.
Hace poco terminé de leer un libro del que ya me habían contado el final varias veces, me tomó tiempo lógicamente, porque cuando uno conoce de antemano la forma en que termina es natural que postergue ese momento. Pero al fin lo pude terminar. Demás está decir que no hubo sorpresas en la última página, fue tal como lo predijeron. Lo importante es que me detuve unos momentos a pensar la historia, al principio me parecía una novela de amor, la trama lo fue llevando a convertirse en un thriller asombroso, pero la repetición de varias escenas y la extensión hicieron que casi al final no fuera más que una historia de terror malísima apenas soportable por falta de sorpresa, llegó a aburrir en varias ocasiones al lector; así de enroscada y fastidiosa quise dejar de leer, sin embargo de repente todo se aclaró y la historia se mostró tal como era: una gran comedia estúpida, en donde todos los personajes parecen y se creen protagonistas y se van peleando por lograr el final feliz de la última página, cada uno saca armas y herramientas impensables, mete a más personajes en el medio de la trama, intenta matar a cuantos puede para eliminar la competencia, ninguno de ellos piensa siquiera que los otros personajes puedan sentir alguna cosa, no hay sueños más que los propios, no hay deseos ni esperanzas de los demás, mucho menos hay conciencia del dolor ajeno y no se conocen las palabras respeto y compasión.
Hoy lo tengo en la repisa archivando polvo, y cuando lo veo cada más lejos en el tiempo pienso que pudo haber sido un libro de los que se dicen de "autoayuda", de esos bien mierderos que sólo están rellenos de frases hechas y de historias de alguien más, esos libros que jamás quisieras volver a tocar, esas historias que en verdad terminan siendo de alguien más y que nunca nos tuvieron como protagonistas.
Ese libro que no quemo ni entierro para recordar que nunca más me presto a semejante porquería.
domingo, 22 de abril de 2012
Sublime
Las cosas más vastas son aquellas que no podemos aprender.
No nos enseñan a morir, ni a nacer,
ni arder
de amor.
Que digno de lástima es nuestro regreso forzoso
a las pequeñas cosas que podemos dominar.
M.P.
No nos enseñan a morir, ni a nacer,
ni arder
de amor.
Que digno de lástima es nuestro regreso forzoso
a las pequeñas cosas que podemos dominar.
M.P.
miércoles, 18 de abril de 2012
domingo, 15 de abril de 2012
DON'T SHOOT ME
PREPAREN. APUNTEN. FUEGO
el sonido menos original de todos los celulares del mundo, el auto de moda que parecen haber regado por cada cuadra de la cuidad, la marca de whisky mas pedorra del universo en mi modular, la conclusión que resultó ser la típica de todos los hombres sobre la belleza de una mujer y consiguiente tipo que está cansado de cojerla, las ansiedades ajenas que empiezan a aparecer por todos lados, que alguien me diga que soy la mina más verga, el pensamiento comunitario acerca de la necesidad/sacramento/mandamiento/fin último de la existencia/cuasiobligación natural de tener un hijo, los hijos de la ley, las mentiras espontáneas y absolutamente innecesarias que terminaron por llevar mi cerebro a laberintos de irracionalidad incontrolables, los medios de comunicación más simplistas y facilistas del planeta, y toda su ordinariedad resumida en una sola pregunta que me hicieron anoche. _Qué hacés trompita?
DON'T SHOOT ME, PLEASE..
estoy aprendiendo a clavar los pies en este fuckin mundo de los terrícolas, pero la estabilidad nunca fue mi mejor virtud, demne una tregua, vamos che.. lo estoy intentando. dejen de cascotearme.
viernes, 13 de abril de 2012
HASTÍO
esa es la palabra que mejor me define hoy.
no quiero aguantar más las hipocresías y la inmundicia de la gente que me rodea y la que no.
ganas de irme al fin del mundo y no saber de nada ni nadie.
necesidad de mandar a la mierda todas estas estructuras insostenibles.
cansancio, hartazgo, rebeldía, asco, repudio, intolerancia, odio, decepción, desgano, dolor.
martes, 10 de abril de 2012
Abrir Vs. Cerrar
tengo una llave en la mano,
y en la otra el miedo necesario para no usarla.
miedo a lo que puede abrirse,
o miedo a aquello que puede cerrarse para siempre.
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